INTRODUCCIÓN
Before Your Eyes es un título independiente que llamó la atención desde su lanzamiento por su propuesta tan arriesgada como innovadora: un videojuego que se controla parpadeando. Creado por el estudio GoodbyeWorld Games, su concepto se apoya en la tecnología de seguimiento ocular para ofrecer una experiencia narrativa diferente, donde cada parpadeo del jugador se convierte en una decisión involuntaria que altera el curso de la historia. Este planteamiento experimental, desafía las mecánicas normales de los videojuegos, demostrando que mecánicas más simples y originales pueden tener un enorme poder expresivo cuando se alinean con la narrativa.
La obra se presenta en un contexto donde los títulos independientes se han convertido en los principales impulsores de la innovación dentro del medio. Sin grandes presupuestos ni mecánicas espectaculares, Before Your Eyes apuesta por la intimidad y la emoción. Su fuerza no reside en la cantidad de contenido ni en la duración del juego, sino en la manera en que logra conectar con el jugador a través de una historia profundamente humana. En este sentido, se inscribe en la tradición de juegos que buscan expandir el potencial narrativo del medio, pero lo hace a través de un dispositivo de control tan insólito que, en muchos casos, marca la diferencia entre un experimento curioso y una experiencia verdaderamente memorable.

HISTORIA
La trama de Before Your Eyes coloca al jugador en el papel de Benjamin Brynn, un alma en tránsito hacia el más allá. A través de la guía de un misterioso barquero, Ben debe revivir los recuerdos más significativos de su vida para que un juicio determine si fue una existencia valiosa. Esta premisa, cargada de simbolismo y resonancia emocional, sirve como marco narrativo para explorar temas como la familia, la vocación, el amor y la pérdida. La historia no se limita a ser un acompañamiento de la mecánica principal, sino que constituye el núcleo del juego, aquello que da sentido a cada parpadeo del jugador.
La manera en que está contada resulta especialmente poderosa. Los recuerdos de Ben se presentan como fragmentos de su vida, desde su infancia hasta su adultez, y cada uno se activa o se interrumpe con el parpadeo del jugador. Esto provoca que, muchas veces, escenas cargadas de significado se desvanezcan de forma abrupta, reflejando de manera simbólica lo efímero de la memoria y lo inevitable del paso del tiempo. El relato atrapa no tanto por giros argumentales sorprendentes, sino por la autenticidad de las emociones que transmite y la cercanía con la que aborda la fragilidad de la vida humana.

En términos de duración, la historia se completa en unas dos horas, lo que puede parecer escaso en comparación con otros videojuegos narrativos. Sin embargo, su brevedad es parte de la experiencia: cada momento está cuidadosamente diseñado para impactar y cada recuerdo se siente como un fragmento preciso de un mosaico emocional. No sobra nada, y su intensidad narrativa compensa con creces la falta de extensión. La rejugabilidad es limitada, pues aunque existen leves variaciones en los recuerdos que se muestran o en los matices del juicio final, la experiencia en esencia es única y cerrada. No obstante, el videojuego está más enfocado a que el jugador haga instrospección sobre su propia vida y sus decisiones una vez terminado el juego, que a rejugarlo como tal.
JUGABILIDAD
La jugabilidad de Before Your Eyes es su elemento más distintivo. A diferencia de la mayoría de los videojuegos, aquí el principal control no se ejerce mediante un mando o teclado, sino a través del parpadeo del jugador, detectado por la cámara. Cada parpadeo puede avanzar el tiempo, interrumpir una escena o provocar un cambio en la narración, lo que convierte un gesto involuntario en un mecanismo de progresión. Esta idea, aparentemente sencilla, redefine la manera en que se experimenta la interacción, pues obliga a un nivel de implicación física y emocional que pocas obras consiguen.
El sistema de parpadeo convierte la jugabilidad en una metáfora constante de lo que significa recordar. En la vida real, los recuerdos son frágiles, se desvanecen sin previo aviso, y eso mismo ocurre aquí. Un jugador que intente retener una escena puede encontrarse, sin quererlo, con que desaparece demasiado pronto. La imposibilidad de controlar totalmente lo que se conserva o se pierde es frustrante y, al mismo tiempo, extraordinariamente significativa. Pocas veces un videojuego consigue que la mecánica y la temática estén tan íntimamente entrelazadas.

Desde el punto de vista de la fluidez, la experiencia puede variar en función de las condiciones técnicas. El reconocimiento ocular funciona de manera aceptable en la mayoría de los casos, aunque no siempre es perfecto. En ocasiones, se producen avances involuntarios por un parpadeo mal interpretado, lo que puede generar cierta frustración. Sin embargo, esta imperfección también parece dialogar con el propio mensaje del juego: la imposibilidad de controlar totalmente lo que se recuerda. A su vez hay que mencionar, que la propia mecánica del parpadeo puede llegar a ser molesta para algunos jugadores, quienes al forzar la vista y los ojos, pueden terminar teniéndolos irritados. Aun así, se ofrece la opción de jugar mediante el ratón, lo que garantiza accesibilidad incluso para aquellos que no dispongan de una cámara adecuada o que no quieran jugar con sus ojos.
Respecto a su carácter innovador, no hay duda de que Before Your Eyes plantea una mecánica que lo diferencia de cualquier otra experiencia previa. No es un juego con una jugabilidad extensa o variada, pero sí logra ser revolucionario en su planteamiento. Al mismo tiempo, esta innovación tiene el riesgo de percibirse como un truco pasajero, una curiosidad más que un pilar sólido. No obstante, la manera en que se entrelaza con la narrativa hace que no se sienta como un simple truco, sino como un recurso creativo con propósito.

En cuanto a la dificultad, se sitúa en el extremo más accesible. No existen retos tradicionales ni desafíos que requieran habilidad. El juego se centra en avanzar a través de los recuerdos, lo que lo convierte en una experiencia pensada para cualquier tipo de jugador, incluso para aquellos que apenas tienen contacto con los videojuegos. Sin embargo, esta misma accesibilidad puede restarle atractivo a quienes busquen un componente lúdico más tradicional. La experiencia, en definitiva, se define más como una obra interactiva que como un juego en el sentido clásico.
GRÁFICOS
En el apartado visual, Before Your Eyes opta por un estilo artístico minimalista y estilizado, alejado del realismo. Los escenarios y personajes se presentan con un diseño sencillo, casi pictórico, que prioriza la expresividad sobre el detalle técnico. Esta elección resulta acertada, ya que el juego no busca deslumbrar con gráficos espectaculares, sino transmitir emociones a través de la dirección artística. El resultado es un estilo que, si bien puede parecer austero en comparación con otras producciones, funciona de manera coherente con la propuesta general.
Lo más destacable de su dirección artística es la forma en que los recuerdos se representan visualmente. Cada escena tiene un aire difuso, como si se tratara de imágenes borrosas de la memoria. Este tratamiento refuerza la idea de fragilidad, y convierte lo que podría considerarse una limitación técnica en una virtud expresiva. Las transiciones entre recuerdos también son fluidas, transmitiendo la sensación de que la memoria avanza de manera fragmentada y, a veces, caótica. Aunque no es un juego que impresione por la calidad de sus texturas o animaciones, su coherencia visual lo dota de una identidad propia y ofrece sin duda momentos inolvidables.

SONIDO
El apartado sonoro es otro de los grandes aciertos de Before Your Eyes. La banda sonora, compuesta por melodías suaves y cargadas de emotividad, acompaña de manera precisa los distintos momentos de la narración. No busca imponerse ni destacar por encima de la historia, sino integrarse en ella para reforzar las sensaciones que transmiten los recuerdos. Los temas musicales, aunque discretos, logran ser memorables porque aparecen en los instantes adecuados y porque dialogan directamente con la carga emocional de cada escena.
El doblaje merece una mención especial. Las voces de los personajes, en particular la del barquero y la de los padres de Ben, transmiten autenticidad y calidez. Dado que gran parte del peso narrativo recae en los diálogos, contar con interpretaciones creíbles era fundamental, y el juego cumple con creces en este aspecto. Los efectos de sonido, por su parte, están trabajados con detalle, logrando ambientar de forma eficaz cada recuerdo. El murmullo de una conversación familiar, el sonido de un piano o el rumor del mar en la travesía hacia el más allá aportan textura y realismo emocional a una experiencia que busca conmover más que impresionar.

ERRORES O PROBLEMAS TÉCNICOS
En lo técnico, Before Your Eyes no está exento de inconvenientes. El principal problema radica en el reconocimiento ocular, que no siempre es preciso y puede dar lugar a saltos no intencionados en la narración. Este aspecto puede frustrar a jugadores que deseen experimentar cada recuerdo con calma. Aunque existe la alternativa de controlar el juego mediante el ratón, lo cierto es que la esencia de la propuesta se diluye ligeramente al abandonar la mecánica de parpadeo.
Por lo demás, el título funciona de manera estable, sin caídas de rendimiento significativas ni errores graves. Su carácter independiente y su sencillez técnica contribuyen a que el conjunto esté relativamente pulido. No obstante, la experiencia óptima depende en gran medida de las condiciones externas, como la iluminación de la habitación o la calidad de la cámara del dispositivo, lo que puede afectar la consistencia de la jugabilidad. Estos problemas no arruinan la experiencia, pero sí evidencian que se trata de una propuesta experimental con ciertas limitaciones técnicas.

CONCLUSIÓN
Before Your Eyes se presenta como una de las experiencias narrativas más singulares de los últimos años. Su historia, íntima y universal, consigue atrapar gracias a la sinceridad de sus emociones y a la manera en que cada recuerdo refleja la fragilidad de la vida de Ben. La brevedad de la duración del juego no le resta valor; al contrario, convierte la experiencia en un viaje intenso y preciso.
En lo jugable, la innovación de los parpadeos lo convierte en una obra única, capaz de alinear mecánica y narrativa de forma magistral. Aunque la ejecución técnica no es perfecta y puede generar frustraciones, el concepto es tan potente que logra superar sus limitaciones. A nivel visual, el estilo minimalista refuerza el tono de la historia, mientras que el apartado sonoro brilla tanto por su música como por la calidad del doblaje.

Con sus virtudes y defectos, Before Your Eyes demuestra cómo los videojuegos Indie pueden convertirse en un medio privilegiado para explorar emociones humanas profundas a través de caminos nunca explorados. Es un título que no busca agradar a todos ni ofrecer horas interminables de entretenimiento, sino dejar una huella emocional difícil de olvidar. Y en ese objetivo, consigue algo que pocos juegos logran: que el jugador cierre los ojos y piense, tiempo después, en lo mucho que significó ese parpadeo que lo llevó de un recuerdo a otro en la vida de Ben… y en la suya propia.

