Detective Dotson es uno de esos juegos que parece que quizás alguien mezcló por accidente un thriller policiaco con una comedia ligera y lo agitó con ganas. Y lo curioso es que, pese a lo extraño que pueda sonar, funciona sorprendentemente bien. Para quienes no lo conozcan, la premisa gira alrededor de un detective tan carismático como torpe, que se enfrenta a casos criminales en una ciudad llena de personajes peculiares y situaciones que podrían haber salido perfectamente de un sketch. A nosotros nos llamó la atención desde el primer momento, no porque esperásemos encontrar el ánálisis definitivo del género, sino por la vibra simpática y despreocupada que transmite. Es como si el juego te dijera desde el primer momento que aquí se ha venido a investigar, sí, pero también a pasarlo bien, y la verdad es que eso siempre ayuda a entrar con buen pie.
Desde el inicio, nos da la sensación de que el juego quiere que nos relajemos un poco y disfrutemos del viaje. En otros títulos parecidos todo suele ser drama, tensión y misterios que te dan ganas de llamar a un abogado aunque no hayas hecho nada, pero aquí la cosa va por un camino más ligero. Y lo mejor es que esa ligereza no significa que sea superficial. Más bien se siente como una serie desenfadada que, sin pretender ser una obra maestra de la narrativa, logra crear un espacio cómodo y agradable en el que apetece quedarse. Esto, sumado a la estética y al tono del juego, le da un encanto muy particular que creemos que merece destacarse.

La historia de Detective Dotson se presenta de un modo bastante directo, sin rodeos innecesarios. Nuestro protagonista, siempre con esa expresión de quien se debate entre resolver un crimen o recordar si apagó el fuego de la cocina, va recorriendo una ciudad repleta de casos y personajes curiosos. Estamos ante pequeños misterios que funcionan como una serie de capítulos sueltos, cada uno con su propia identidad. A nosotros nos ha parecido un enfoque muy coherente con el estilo del juego, que apuesta más por la cercanía que por la épica. Y eso, aunque pueda parecer sencillo, tiene su gracia, porque hace que todo sea más ameno y fácil de seguir.
También creemos que la historia funciona mejor cuando la tomas como una sucesión de viñetas, casi como si fuese un cómic ligero donde cada caso es una excusa perfecta para conocer nuevos escenarios y personajes. La narrativa no intenta atraparte con giros imposibles, sino con la simpatía del conjunto y el tono alegre que lo envuelve todo. En cuanto a la duración, es un título que no se extiende de más y que prefiere mantenerse en un ritmo constante y llevadero. Seguramente habrá quienes deseen más profundidad argumental, pero opinamos que la intención del juego no es esa, sino ofrecer una experiencia relajada. Y, para ese objetivo, lo cumple muy bien. En relación con la rejugabilidad, creemos que depende mucho del jugador. Si uno disfruta del ambiente, es fácil que vuelva para repetir algunos casos o para explorar con calma ciertos detalles que quizá pasaron desapercibidos al principio.

La jugabilidad es donde Detective Dotson se siente más libre, porque mezcla varias mecánicas distintas sin llegar a complicarse. Básicamente, el juego combina exploración con pequeños puzles, diálogos y momentos de observación que recuerdan un poco a aquellos clásicos en los que había que reunir pistas sin perder la cabeza en el proceso. Lo bueno aquí es que todo se presenta de forma accesible y sin excesos, de modo que incluso alguien que no está acostumbrado al género puede entrar sin problemas. Nos ha gustado especialmente que muchas interacciones estén acompañadas por toques de humor, ya que eso hace que incluso los pasos más simples resulten simpáticos. Y aunque el juego no revoluciona nada, la mezcla funciona y se disfruta.
Lo que más nos ha sorprendido es lo fluido que se siente el conjunto. No hay grandes complicaciones ni menús que parezcan diseñados para hacerte sudar; es más bien un juego que quiere que te muevas, observes, hables y avances sin miedo a equivocarte. Creemos que este enfoque ayuda bastante a que la experiencia sea ligera, lejos de esos títulos en los que te detienes cada dos minutos a revisar diez páginas de pistas. Aquí todo es más directo y, aunque puede resultar sencillo para algunos, también es verdad que eso evita que el ritmo se rompa. Nos ha parecido una decisión acertada, sobre todo teniendo en cuenta el tono humorístico y casual de la propuesta.

Quizá lo más interesante es cómo el juego implementa los puzles. No son especialmente difíciles, pero tienen un punto ingenioso y, al mismo tiempo, accesible. Nunca nos sentimos bloqueados ni frustrados, lo que siempre se agradece. También cabe decir que a veces las mecánicas pueden volverse un poco repetitivas si se juega durante varias horas seguidas, pero creemos que es un título pensado para disfrutarse por tramos, como si estuvieras viendo episodios sueltos de una serie que te cae bien. Y, de hecho, cuando lo tomas así, funciona de maravilla.
En cuanto a la dificultad, es un juego bastante amable con el jugador. No pretende ponerte a prueba constantemente ni tampoco quiere que estés sacando conclusiones complejísimas. Es más bien como un paseo guiado lleno de detalles simpáticos y pequeñas sorpresas. Opinamos que este planteamiento puede no ser del gusto de todo el mundo, pero si uno entra con la mentalidad adecuada, lo cierto es que se disfruta mucho. Y ya, como comentario personal, nos ha encantado que en ocasiones el juego decida reírse un poco de sí mismo, como si el propio Detective Dotson supiera que es más torpe de lo que debería, pero aun así sigue esforzándose.

Los gráficos tienen un estilo muy particular, una mezcla entre caricatura y estética digital colorida que da como resultado una presentación alegre y desenfadada. No pretende ser realista ni falta que le hace, porque este estilo encaja perfectamente con el tono del juego. A nosotros nos ha parecido una apuesta visual muy adecuada, sobre todo porque aporta frescura y un toque propio. Cada escenario está lleno de pequeños detalles que dan vida a la ciudad y ayudan a transmitir la sensación de estar en un mundo animado, casi como si todo fuese parte de un libro ilustrado o un comic.
Además, algo que nos ha gustado mucho es lo expresivos que resultan los personajes, incluso sin animaciones complejas. De alguna manera, el diseño consigue transmitir personalidad con muy poco, ya sea por colores llamativos, posturas exageradas o gestos simpáticos. La dirección artística tiene claro lo que quiere transmitir y lo hace con una consistencia admirable. No es un juego que busque impresionar desde el apartado técnico, sino desde la identidad visual, y creemos que lo consigue con creces. Es uno de esos títulos en los que basta con ver una captura de pantalla para reconocerlo al instante.

El apartado sonoro acompaña muy bien esa estética ligera. La música no es la más espectacular del mundo, pero logra crear un ambiente relajado que encaja perfectamente con el ritmo del juego. Es de esas bandas sonoras que no exigen atención, pero que hacen que moverse por la ciudad sea más agradable. Nos ha gustado ese aire tranquilo, casi como si estuvieras escuchando una playlist diseñada para trabajar sin estrés. Es un acierto, sobre todo porque evita que las partes de investigación se sientan demasiado tensas.
En cuanto a los efectos de sonido, cumplen muy bien su función. No sobresalen especialmente, pero ayudan a reforzar la experiencia. Todo suena claro y bien integrado, desde pasos hasta pequeños ruidos ambientales que acompañan cada escena. Los diálogos, aunque no están doblados de manera tradicional, usan sonidos y expresiones que dan ritmo a las conversaciones y aportan un toque humorístico que encaja con el estilo general. No es espectacular, pero sí muy funcional y coherente con lo que el juego quiere transmitir.

En rendimiento, Detective Dotson se comporta de forma bastante estable. No hemos encontrado grandes problemas ni fallos que afecten a la experiencia. Algún pequeño tirón ocasional puede aparecer, pero nada que estropee el ritmo ni cause frustración. En general, el juego está bien optimizado y funciona con fluidez. Creemos que se agradece que un título de este estilo apueste por la estabilidad, porque al ser una experiencia ligera, cualquier error podría romper el ambiente.
Tampoco hemos tenido encontronazos con bugs graves. Puede haber pequeños detalles aquí y allá, pero nada que nos hiciera reiniciar o perder progreso. Opinamos que es un juego más pulido de lo que aparenta y eso siempre es un punto a favor. También es cierto que, dada su estructura relativamente simple, es más fácil mantener la estabilidad, pero igualmente se agradece una experiencia fluida.

En conclusión, Detective Dotson es un juego que entra con muchísima facilidad y que consigue crear una experiencia ligera y agradable. Su historia funciona como un conjunto de pequeñas aventuras entretenidas que encajan muy bien con el tono humorístico del juego. La jugabilidad, aunque sencilla, es fluida, accesible y está pensada para que cualquiera pueda disfrutarla. Sumado a los gráficos coloridos y al apartado sonoro tranquilo, el resultado es un título que transmite buen rollo desde el primer minuto. No pretende ser profundo ni revolucionario, pero sí quiere ofrecer un rato divertido y relajado, y opinamos que lo logra con naturalidad. Nosotros hemos salido muy contentos de la experiencia, tanto por su personalidad como por su encanto, y creemos que es uno de esos juegos ideales para desconectar un rato mientras resuelves casos con un personaje que al final, termina convirtiéndose casi en tu mejor amigo.


